Sudor y leche: viernes noche en la sauna
Viernes noche, voy a la sauna. Nunca he ido a esta sauna y en la cola entablo conversación con un par de amigos de Carolina del Norte que están de viaje por Europa y con un tipo de unos cincuenta y algo, negro y rapado. Este último sí que es un habitual del local y nos explica cómo funciona todo. En la planta de arriba están las taquillas, la barra del bar y un gran jacuzzi donde me meto un rato con R., uno de los dos chicos de Carolina del Norte. R. debe tener treinta o treinta y poco, piel morena, en forma, con algo de vello facial y ojos rasgados. Es de raza mixta, diría yo, medio asiático. Conforme bajas plantas, la cosa se calienta, literal y metafóricamente. La siguiente planta tiene unas duchas, donde nos damos una lavadita rápida, un laberinto de vapor (con gente follando, pero hace tanto calor en esta parte de la sauna que apenas se puede respirar) y luego una sala cálida pero no tanto, con gente sentada con sus toallas anudadas en unas bancas cubiertas de azulejos. Tambi...